Nuestra sociedad está en un constante cambio, la cual se ve afectada por distintos factores, uno de los más importantes es la niñez que se encuentra viviendo en las calles de nuestro D.F. Nuestros niños a tan poca edad se encuentran en los cruceros haciendo y probando de todo para poder sobrevivir a los cambios de la imparable situación económica, política y social en la que nos vemos totalmente sumergidos como sociedad.
La explotación, la violencia, el abuso, la falta de alimentos, de atención y acceso a educación escolar: son las condiciones de vida de las niñas y niños de la calle. La mayoría de ellos tiene un historial de violencia y de abandono.
Es difícil describir todas aquellas razones por las que se encuentran los niños en la calle, ya que son muchas, pero la principal razón es por el desamor o el maltrato por parte de las familias, hablando literalmente los “echan a su suerte” sin importar la edad que tengan, ya sea desde el nacimiento hasta una edad verdaderamente inconsciente.
Los niños que sufren maltrato físico, psicológico o sexual, la única vía de escape que encuentran es la calle, pero esta los va envolviendo como una gran masa, de la que muy pronto les será difícil salir. La calle no siempre es la mejor solución ante sus problemas, aunque ellos lo consideren de ese modo, pues desde muy pequeños se ven arrojados a toda situación peligrosa, viviendo maltrato, hasta sufrir en carne propia las conductas humanas reprobadas socialmente y moralmente.
Es común decir que los niños de la calle no tienen familia, pero no siempre sucede así, los que realmente tienen una, no recurren a ella por miedo o porque los maltratan físicamente y la mayoría de las veces es porque los padres exigen apoyo económico a sus hijos.
Hoy en día, cada vez son más los niños que se encuentran viviendo en nuestras calles, pero también incrementan los peligros a los que se ven expuestos, asunto donde ellos no toman consciencia de la situación. Unas de las tantas maneras a los que se ven involucrados es la promiscuidad sexual, drogadicción, alcoholismo, conductas antisociales (robar, matar, asaltar, etc.), perversiones, entre otras.
La calle es un laberinto en el que muy difícil encuentran la salida. El arraigo que tienen a la vida en la calle es muy fuerte y les ha generado un deterioro físico y emocional, que no les permite proyectarse a futuro y tomar la decisión de modificar su vida.
La niñez es la mejor etapa del ser humano, ya que empiezan cambios significativos en torno a su crecimiento. Los que se encuentran en esta etapa y viven en una familia sólida, por lo general ríen, juegan y se divierten, mientras que los niños que viven en las calles, no la disfrutan como debería ser, ya que se encuentran en problemas seriamente económicos, por lo que es necesario el trabajo para seguir sustentándose, como consecuencia, no viven su niñez plenamente y desde muy pequeños conocen lo que es ganarse la vida.
Para dar respuesta a este problema, sectores privados y públicos han puesto en marcha varios programas, los cuales han servido para aminorar el crecimiento de los niños de la calle, otros ayudaron a los que se encontraban en la misma situación y otros más a la prevención. Pero lo que realmente es indispensable, es la participación de la mayor parte de la sociedad, porque este es un problema que afecta directa o indirectamente a todos.
A manera de conclusión podemos mencionar que los niños que viven en la calles son el presente, no el futuro, hoy es cuando nacen, comen, se alimentan, necesitan cuidados, entre otros, porque tal vez para ellos el mañana no exista, puesto que estarán expuestos a mas peligros.
La educación para estos niños no forma parte de su vida cotidiana ni mucho menos está en sus mentes, ya que para ellos lo más importante es tener con que subsistir ese día, los “trabajos”, que no son realizados dignos para un infante, pues son privados de sus derechos, libertades y educación, la solución no es taparse los ojos ante el problema ya que no solucionara nada.
Cada niño sufre dolorosas experiencias, en cambio, no hacemos nada para cambiarlo, somos indiferentes a su dolor, a su realidad, incluso a su destino, cuando debe ser tarea de todos ayudarnos, pues es algo inherente en el ser humano y más cuando se ven afectados los niños de la calle que son quienes más lo necesitan.
Sin embargo, los niños son la esperanza de un futuro distinto incluyendo a los que se encuentran en la calle, es por esto, que la solución no consiste en taparse los ojos ante el problema y creer que no pasa nada, debemos crear conciencia y tomar cartas en el asunto para cambiarlo y no hacer lo contrario como hasta hoy en día se ha hecho, ignorarlo.
FICHAS BIBLIOGRAFICAS
Niños de la calle modifican sus hábitos
Los niños, niñas y jóvenes que viven en las calles de la ciudad de México sufrieron una transformación en sus hábitos y comportamientos. Han cambiado su forma de vestir, sus patrones de consumo y los lazos grupales que en años pasados presentaban.
Bibliografía para consultar:
La realidad de los niños en la calle
Causas económicas
· Hambre
· Niño trabajador que necesita dinero
Causas familiares
· Golpeado
· Violado
· Maltratado físicamente y psicológicamente
Bibliografía para consultar:
Definición de niños de la calle (en línea). En http://mural.uv.es/clamaro/defi.htm
(2012,16 enero)
SAVIA
El niño de la calle, en principio es producto del desamor. Antes de ser arrojado a todo género de peligros, y tal vez desde su nacimiento, ha iniciado su propio calvario, viviendo inenarrables manifestaciones de maltrato y sufriendo, en carne propia, todas aquellas expresiones de la conducta humana reprobadas moral y socialmente. En la calle, el niño, dada su tierna edad, queda en estado de plena exposición, de tal manera que rápidamente es atrapado por la promiscuidad sexual, la violencia, la drogadicción y conductas antisociales; es decir, aquellos vicios, perversiones y desviaciones que tanto nos preocupan
Bibliografía para consultar:
Savia (en línea). En http://www.trabajosocial.uson.mx/pdf/savia0.pdf
(2012, 16 enero)
La ciudad sus niños y su calle
Para todos aquellos ciudadanos que de alguna manera participamos por hacer de la infancia un momento propicio para el crecimiento y desarrollo estable, adquiere relevancia aquellos grupos de niñas, niños y adolescentes de la calle, es por ello que amplios sectores de la sociedad, públicos y privados, han desarrollado variadas formas de intervención ante el fenómeno las cuales han logrado mermar el crecimiento y/o deterioro de esta población, algunas han construido alternativas de vida para miles de niños, otras han enfocado parte de sus esfuerzos hacia la prevención y otras han fortalecido a través de sus acciones el arraigo de los niños a la calle.
Bibliografía para consultar:
La ciudad sus niños y su calle (en línea). En http://www.derechosinfancia.org.mx/Documentos/ciudad_ninos_y_calle.pdf
(2012, 7 enero)
Los niños de la Calle ante la Convención de los Derechos del Niño
La infancia tiene derechos a cuidados y asistencia especial para el pleno y armonioso desarrollo de su identidad, los niños que se encuentran en la calle no cumplen con este objetivo y se encuentran expuestos a las drogas, el alcoholismo, la prostitución, delincuencia, maltrato, desnutrición, entre otros; es necesario poner fin a este problema ya que estos niños no constituyen el futuro del país si no el presente y pueden ocasionar conflictos sociales a corto plazo que llegarían a ser irremediables.
Nos damos cuenta de que existe una descomposición social muy importante y desperdicio de fuerza y talento en un país de jóvenes que pude servir para mejorar en fin de perjudicar.
Bibliografía para consultar:
Los niños en la Calle ante la Convención de los Derechos del Niño (no está en línea). En www.juridicas.unam.mx/publica/librev/rev/anjuris/cont/.../pr10.pdf
(2012, 7 enero)

